08 julio 2008

La tristeza del alma. La tristeza del cerebro


“Me sucede a veces, y siempre que me sucede es casi de repente, que me aparece en medio de las sensaciones un cansancio tan terrible de la vida que es imposible imaginar un acto con el que dominarlo. Para remediarlo, el suicidio parece poco seguro, la muerte, incluso presupuesta la inconsciencia, todavía poco. Es un cansancio que ambiciona no el dejar de existir –cosa que puede ser posible o puede no serlo– sino una cosa mucho más horrorosa y profunda, el dejar de ni siquiera haber existido, lo que no hay modo de que pueda acontecer.”

Fernando Pessoa, Libro del Desasosiego (El Acantilado-65, pág. 155)


“Durante la evaluación postoperatoria, el rostro del paciente (ver fotografía) expresó una profunda tristeza a partir de los 5 segundos después de la aplicación de una corriente continua monopolar (60 µseg. pulso; 130Hz frecuencia) que duró 7 minutos a través de un electrodo implantado en el cerebro [núcleo subtalámico]. A pesar de estar alerta, el paciente se inclinó a la derecha, empezó a llorar, y comunicó verbalmente sus sentimientos de tristeza, culpa, inutilidad y desesperanza: “Me estoy viniendo abajo, no deseo continuar con mi vida, ni ver nada, ni oír nada, ni sentir nada...” Cuando se le preguntó por qué estaba llorando, si sentía dolor, ella respondió: “No, estoy harta de la vida, ya he tenido suficiente..., no quiero vivir más, estoy asqueada de la vida..., todo es inútil, siempre sintiendo vacío, tengo miedo en este mundo”. Cuando se le preguntó por qué estaba triste respondió: “Estoy cansada, quiero esconderme en un rincón..., estoy llorando por mí misma, por supuesto..., no tengo arreglo…, por qué os estoy molestando” (...). La depresión desapareció en menos de 90 segundos desde que la estimulación intracerebral se detuvo. Durante los 5 minutos siguientes el paciente estuvo ligeramente hipomaniaco, y luego rió, hizo bromas con el examinador tirando de su corbata.”

Bejjani B-P et al., Transient acute depression induced by high-frequency deep-brain stimulation.
The New England Journal of Medicine, 340, 1476-1480 (1999)

Tito

10 Comments:

Blogger AGRA said...

Sin duda este apunte es la mejor respuesta que se le podía dar al comentarista anónimo del apunte anterior. "Soy una maquinita". Bueno, a mi me gusta decir que somos cuatro hilos, nos destensan uno y se fastidió el invento.

Lupe

09 julio, 2008 21:33  
Blogger Brainy said...

De lo mejor que he leído en el blog.

10 julio, 2008 20:42  
Blogger Dario López said...

esto me hace ser cada vez mas escéptico de lo abstracto. Es decir, nuestros sentimientos no son mas que algoritmos complejos. que complejo no?

13 julio, 2008 02:19  
Anonymous Niha said...

Interesante... Y creo que mucho más complejo de lo que dice dario lópez.

16 julio, 2008 21:53  
Anonymous aldato said...

Si se pudiese reproducir el experimento? Jesús!(con perdón) pero cuántas depresiones no se podrían curar, gracias por regalarnos ciencia.

23 julio, 2008 21:15  
Blogger irichc said...

La explicación del cómo nada nos dice sobre la razón o el porqué.

21 septiembre, 2008 20:21  
Anonymous Anónimo said...

Saludos, les agradecería que visitaran www.chitaichi.blogspot.com, donde estoy en el proceso de descripción de maneras para quitar la tristeza. Un universo nuevo para mi, espero lograr crecer con esto.

19 octubre, 2008 00:28  
Blogger Eduardo Meza Valencia said...

Me parece que describe mucho un conjunto de sensaciones encontradas también en la disforia en casos de TLP

18 diciembre, 2008 17:47  
Blogger Liz said...

QUE COSAS NO!! ES LO MISMO QUE SIENTO LA MAYORIA DE LAS VECES PERO ES POR EPISODIOS PERSONALES. NISIQUIERA TENGO PALABRAS PARA DESCRIBIR MIS SENTIMIENTOS.

24 noviembre, 2011 17:26  
Blogger Денис Жаганов said...

Durante mucho tiempo hubo una depresión, entonces éste nos pareció tienda donde venden sin receta un antidepresivo - http://bit.ly/antidepress1 - si no fuera por este sitio , me habría suicidado . PD - Perdóname por mi español

06 febrero, 2015 12:24  

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