21 abril 2010

La neurobiología de un Dios inexistente


Dios existe y está en nosotros, ¡tenemos pruebas de ello cada día!
Supongamos que yo le hago a usted una aseveración como ésta. A lo mejor a usted le gustaría comprobarlo, convencerse usted mismo. A lo largo de los siglos ha habido mucha gente que ha afirmado la existencia de Dios, pero ninguna prueba real de su influencia en nuestro mundo. ¡Qué oportunidad!

- ¡Muéstremelo! – me dice usted

- La percepción de la belleza y el amor, la empatía y el altruismo en nuestra relación con los demás, nuestra conducta moral diferenciando lo Bueno de lo Malo… -le contesto yo.

Usted cavila durante unos instantes, repasa todas esas cualidades de la conducta humana, pero no ve la influencia de Dios por ninguna parte.

- ¿Dónde está Dios ahí? –me pregunta.

- Oh, está ahí, en todas esas cualidades –contesto yo moviendo la mano vagamente-, lo que ocurren es que pasa desapercibido en el día a día, si uno no lo estudia con detalle.

Entonces usted me trae un grupo de individuos para evaluar en ellos su capacidad para percibir la belleza y el amor y así demostrar que la causa de dichas cualidades tan humanas sólo puede ser explicada a través de la inspiración divina.

- Buena idea –replico-, pero me olvidé de decir que la belleza y el amor no son el mejor ejemplo para observar la acción de Dios. La activación de áreas del cerebro como la corteza cingulada, la corteza orbitofrontal y otras áreas motoras podrían explicar nuestra percepción de la belleza y el amor (1).

Me propone entonces estudiar en la conducta de los individuos la empatía y el altruismo al someterlos a situaciones límite para poner de relieve estas conductas sociales y por tanto ver la influencia de Dios.

- Buena idea, -le digo de nuevo- pero la influencia de Dios no se verá de manera nítida en la empatía y el altruismo ya que tienen un sustrato neurobiológico bien descrito. Estas capacidades sociales dependen de la actividad de distintas áreas de la corteza cerebral, el hipotálamo o la amígdala (2).

Entonces me propone utilizar un protocolo para estudiar en estos sujetos la toma de decisiones morales. “De esta manera deberíamos ser capaces de revelar la sagrada influencia divina”, dice usted cargado de razón.

- Buena idea, -replico-, pero Dios no dirige de manera directa nuestras decisiones morales ya que dependen en gran parte de la actividad de la corteza prefrontal ventral (3). De hecho, se ha demostrado que lesiones en estas áreas crean un conflicto en nuestra visión de lo Bueno y lo Malo. Incluso –le digo convencido- se ha sugerido que los psicópatas pueden tener dañada esta área cerebral

Y así sucesivamente. Yo contrarresto cualquier prueba conductual que usted me propone realizar convencido de que en esas pruebas la influencia divina no es necesaria o no aparecerá.Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un Dios que no actúa en nuestra percepción de la belleza y el amor, no influye en nuestra relación con el prójimo y tampoco dirige nuestras decisiones morales…, y un DIOS INEXISTENTE? ¿Qué significa decir que mi Dios existe? Al final, lo que yo le pido que haga es acabar aceptando, en ausencia de pruebas, lo que yo digo.

Tito (Basado en “Un dragón en el garaje” de Carl Sagan)

(1) Kawabata and Zeki. “Neural correlates of beauty” Journal of Neurophysiology. 91: 1699-1705 (2004); Zeki S. “The neurobiology of love” FEBS Letters 581: 2575-2579 (2007).
(2) Miller G. “A quest for compassion” Science 324: 458-459 (2009); Immordino-Yang, McColl, Damasio and Damasio. “Neural correlates of admiration and compassion” PNAS 106: 8021-8026 (2009); Xu, Zuo, Wang and Han. “Do you feel my pain? Racial group membership modulates emphatic neural responses” Journal of Neuroscience 29:8525-8529 (2009).
(3) Moll and de Oliveira-Souza. “Moral judgements, emotion and the utilitarian brain” Trends in Cognitive Sciences 11: 319-321 (2007); Funk and Gazzaniga. “The functional brain architecture of human morality” Current Opinion in Neurobiology. 19:1-4 (2009).

23 Comments:

Blogger Juan Carlos Bujanda Benitez said...

Esta pequeña entrada es un resumen del libro "The God part of the brain".

Me hubiera ahorrado mucho tiempo.

Saludos y felicidades.

21 abril, 2010 22:40  
Anonymous fidel said...

Buenas,

Esto es un poco offtopic, pero ¿qué opinan de esta noticia?

http://www.cienciakanija.com/2010/04/23/la-mecanica-cuantica-explica-como-producen-su-fuerza-los-musculos

Cito uno de los apartados que más me ha sorprendido: "Hoy, la biología cuántica es una disciplina emergente en muchos laboratorios de todo el mundo y sólo los más osados (o estúpidos) debaten contra la idea de que los efectos cuánticos desempeñan un importante papel en el funcionamiento de las moléculas biológicas, en células completas, e incluso en el cerebro".

Uhm. ¿Saben si hay algún dato o estudio que apoye este último comentario relativo al cerebro?

23 abril, 2010 21:20  
Blogger Antonio said...

Aunque he perdido mi tiempo tratando de convencer a ateos de esto, precisamente, estos datos son evidencia de ausencia de Dios (o sea que ¡voilà! SÍ SE PUEDE DEMOSTRAR LA NO EXISTENCIA DE ‘DIOS’). Hoy, a la luz de la neurociencia cognitiva, no solo se puede hablar ya de «ausencia de evidencia» respecto a si existe o no Dios (desde una perspectiva empírico-científica claro está), sino el hecho de que la moral dependa del funcionamiento neural es evidencia directa de ausencia de Dios, y justamente en un asunto crucial de la religión cristiana.

En fin, paso a otro asunto que lo definiré así: ¿es el indeterminismo cuántico una «evidencia» (científica) de existencia de algo que denominemos «Dios»? Pues no, ya que, al fin y al cabo seguimos hablando de leyes naturales y hechos científicos, NADA QUE SEA SOBRENATURAL.

¿Qué dice la ciencia del cerebro o la propia física sobre la relación de la mecanocuántica con el funcionamiento neural? (Ojo, no significa que haya un bando de «osados o estúpidos» que quieren dar la contra a un hecho demostrado, sino que, precisamente, no existe tal hecho de que la mecanocuántica dirija el pensamiento). Remito a lectura:

• Pastor-Gómez, 2002: «Mecánica Cuántica y Cerebro: una Revisión Crítica»
• Koch & Hepp, 2006: «Quantum mechanics in the brain»
• Stenger, 1992: «The Myth of Quantum Consciousness»
• Stenger, 2009: «Quantum Gods: Creation, Chaos, and the Search for Cosmic Consciousness»

Saludos

24 abril, 2010 05:49  
Blogger AGRA said...

Estoy de acuerdo, siempre he pensado que todo lo que vamos conociendo acerca de la conducta moral humana es casi más una evidencia de la no existencia de Dios que otra cosa. ¿Qué le queda a Dios? Y si lo que le queda no nos afecta, ¿qué más da?

Gracias por las referencias de mecánica cuántica. Últimamente se usa para todo con tal de desprestigiar el "malvado y presuntuoso" determinismo científico. Efectivamente la mecánica cuántica jugará el papel que tenga que jugar en la realidad física. Pero el intento de meterla a calzador en el cerebro sobre todo para "defender" el libre albedrío es muy forzado.

Además, ni siquiera favorece lo que se pretende puesto que como dices es ciencia (nada que ver con la existencia de un Dios)y en todo caso favorecería el indeterminismo (azar) que tampoco tiene nada que ver con el libre albedrío.

Tito

24 abril, 2010 20:55  
Blogger Fidel said...

Pero entonces, ¿existen evidencias de que la cuántica tiene algo que decir en el funcionamiento cerebral, o no?

25 abril, 2010 03:21  
Blogger Antonio said...

Está bastante claro que no.

25 abril, 2010 18:11  
Blogger Ximena Hernández said...

Hola, me parece muy interesante tu blog, soy estudiante de medicina, y estoy muy interesada en el tema en cuanto la evidencia cientifica que existe actualmente acerca de todo esto relacionado con la existencia de dios, igualmente la neurociencia me intersa mucho,,, quisiera que me recomendaras algunos libros que toquen estos temas,,,, estoy por leer dios está en el cerebro, aunque según lo q ví de comentarios es más un enfoque filosófico, sin embargo, me llama la atención, igualmente tengo en la lista otro libro se llama el hombre de verdad de jean pierre changeux. Espero tu ayuda Gracias.

06 julio, 2010 03:52  
Blogger DaniV said...

El hecho de que no existan evidencias de fenómenos cuantícos en el cerebro no da derecho a rechazar esta posibilidad. Existen avances en las neurociencias sobre todo en lo referente a patrones de activación de áreas cerebrales pero la base del proceso aún es pobremente conocida. De hecho, ¿por qué cuando yo pretendo pensar en la cara de un amigo se ponen en marcha una serie de potenciales de acción de culminarán en dicho proceso? este tipo de preguntas son un misterio y es en éstos problemas donde los científicos buscan respuestas en la física cuántica, yo creo que la intuición no va tan desencaminada.
La física cuántica es poco comprendida pero es una realidad que participa en las leyes del universo...¿por qué no iba a participar en nuestro funcionamiento orgánico?
Gracias

26 julio, 2010 15:44  
Blogger Antonio Chávez S.S. said...

Si es posible o no que la mecanocuántica juegue un papel relevante, ojo: RELEVANTE, no creo que se trate de rechazar o aceptar que así sea posible, sino que de verdad exista evidencia que lo sugiera. Este no es el caso.

Y claro que los procesos cuánticos subyacen a TODA la materia, incluido por supuesto el universo químico del cerebro; sin embargo, no hay que olvidar que el funcionamiento cerebral no es como si saltáramos del nivel subatómico al conductual. Esto es precisamente lo que sugiere la pregunta «¿por qué cuando yo pretendo pensar en la cara de un amigo se ponen en marcha una serie de potenciales de acción de culminarán en dicho proceso?». Ocurre que, si bien es cierto que aún el conocimiento neurocientífico es pobre, ya ha arrojado suficiente luz sobre muchos procesos simplemente desconocidos hace tan solo 30 años. Precisamente, una de las cosas que se sabe con claridad es que existe una jerarquía de procesos entre los electrones e imaginar una cara: desde la pérdida de un electrón en un ión, el transporte de iones a través de la membrana de la neurona, la sinapsis entre neuronas, la co-activación de grupos enteros de neuronas, hasta la interacción entre regiones enteras del cerebro que conforman un evento como imaginar una cara. Otra cosa que se sabe es que los patrones y los mecanismos varían de un nivel a otro: que el hipocampo aumente su funcionalidad por decrecimiento de actividad parietal no es un evento cuántico, sino que depende del aumento o disminución en tales regiones de uno u otro neurotransmisor (p.ej. se sabe que el glutamato es excitador mientras que GABA inhibidor). El cerebro tiene una asombrosa red de múltiples sistemas de cableados neuronales (la materia blanca) por donde circulan los neurotransmisores, y esto es precisamente lo que investiga el Human Connectome Project. Esta neuroquímica tampoco depende de procesos cuánticos sino de patrones de actividad regulados genéticamente. Este es el nivel más bajo, aunque no el último, que es RELEVANTE al funcionamiento cerebral. Y se trata de un nivel biológico, o aún bioquímico, pero no mecanocuántico, sí en cambio corresponde a las leyes de la física clásica.

Sobre la pregunta en concreto, se conocen muy bien las bases moleculares de la memoria (por esto le dieron el Nobel a Eric Kandel en el 2000), que es parte fundamental de la imaginación (mejor dicho, la imaginación «en sí misma» no es sino memoria). La mecanocuántica, por supuesto que está ahí subyaciendo al nivel molecular, eso nadie lo ha negado, pero el comportamiento de estas moléculas no obedece a leyes cuánticas sino químicas. Nuevamente, la ‘imaginación’ no se queda en este nivel, sino que implica toda la jerarquía mencionada.

(CONTINUA…)

27 julio, 2010 02:16  
Blogger Antonio Chávez S.S. said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

27 julio, 2010 02:18  
Blogger Antonio Chávez S.S. said...

Los defensores de la «mente-cuántica» típicamente se saltan toda esa complejidad procesual, así es que proponen, p.ej., que los procesos cuánticos involucrados a nivel iónico directamente determinarían los procesos superiores… es decir, para ellos «la mente» no es la suma de todo ello, sino que la propia actividad mecanocuántica ES la «consciencia» (como propone Penrose). Esto es lo más problemático aquí. El hecho es que mientras no han conseguido evidencia de esto durante tantos años (aunque sí la hay de procesos cuánticos en la fotosíntesis, o sea, en plantas), la neurociencia cuenta con una montaña de evidencia de lo dicho antes.

Así que hasta ahora puede considerarse tan posible que la mecanocuántica CONTROLE la imaginación, como que la controle Dios o un dragón invisible en un garaje (no por algo existe el misticismo cuántico o más aún la Teología Cuántica, en tanto que la base de toda extrapolación de la física cuántica hacia lo orgánico-inteligente es fuertemente especulativa). Aún, reconociendo que explicar la consciencia neurocientíficamente es algo que está en sus comienzos (pero que tiene ya una buena base empírico-teórica, y que por cierto no es lo mismo que explicar la imaginación, de lo que se sabe bastante), resulta que explicarla mecanocuánticamente ciertamente no explica nada que tenga consistencia empírica.

Saludos

27 julio, 2010 02:22  
Blogger DaniV said...

Cambiando algo de tema, ¿cuál es su opnión acerca del libro de Francis Collins, "The language of God? Argumentos basados en la física clásica "reduccionista" (para entendernos) para sostener que el conocimiento científico se acerca cada vez más a aceptar la existencia de Dios como la más que probable causa de nuestra exstencia.
Gracias

28 julio, 2010 13:43  
Blogger Antonio Chávez S.S. said...

No creo que en realidad estemos cambiando de tema, por tanto considero pendiente tu comentario sobre mi respuesta.

Sin embargo, en principio: ¿qué cosa más reduccionista que especular (meramente eso) que la 'mente' «es algo» cuántico? La neurociencia tiene hipótesis más bien bastante sofisticadas porque precisamente enfocan la enorme complejidad de la suma de procesos químicos, biológicos y psicológicos (aquí agregando incluso los procesos de interacción con el medio ambiente), que todos juntos vienen a constituir la 'mente'.

Luego, que Collins opine aquello no es sino porque es un cristiano que trata de ser coherente con sus creencias cristianas y su labor como biólogo. Que se sepa (hay estudios estadísticos) la comunidad científica se ha vuelto cada vez menos religiosa y mucho más descreyente desde los días de Einstein. Por tanto, decir que «el conocimiento científico se acerca cada vez más a aceptar la existencia de Dios», me parece una opinión inconsistente. Más aún, por vez primera en la historia de la ciencia, ha surgido literatura respecto a que, con el conocimiento científico acumulado a la fecha, es posible demostrar que Dios no existe (Stenger 2007).

Por cierto, esto no significa como muchos dicen que «la ciencia es atea» (la ciencia simplemente «es» nada, porque no es un agente consciente, sino un sistema de conocimientos producidos por agentes conscientes, que ciertamente pueden ser en lo personal ateos como Dawkins o lo opuesto como Collins). Tampoco la ciencia «necesariamente» conduce al ateísmo, sin embargo ella sí que es un «andamio cultural», uno muy fuerte el día de hoy, que permite casos como el de Stenger.

Hoy, la proposición «Dios como la más que probable causa de nuestra existencia», puede refutarse científicamente. Esto es, las observaciones, los hechos y las teorías (estrictamente científicas) forman un cúmulo tal que ha desbordado lo tradicionalmente filosófico respecto a si existe o no Dios. Y sin embargo, siguen habiendo científicos como Collins. Y los seguirán habiendo. La respuesta más consistente no es que este fenómeno indique que en efecto existe Dios, sino que la cognición humana opera naturalmente de modo no-científico (la ciencia es una prótesis cultural) y más bien «mentalista»: un cuerpo combinado de evidencia antropológica, psicológica y neurocientífica sugiere fuertemente que la creencia religiosa persiste precisamente por el modo en que opera la cognición humana (más que debido a que el entorno ya sea religioso - de ahí los ateos), no porque Dios mueva sus hilos invisibles para controlar el cerebro.

Perdón la extensión, pero no es un asunto simple.

Saludos

30 julio, 2010 20:25  
Blogger Antonio Chávez S.S. said...

Hola Ximena Hernández, perdón por mi demora.

Ya que te interesa la neurociencia, seguro encontrarás interesante revisar mi biblioteca en Scribds.

Luego dispongo de estos libros digitales:

The Neurology of Religious Experience (McNamara 2006)
Religion in mind (Andresen 2001)
Explorations in neuroscience, psychology, and religion (Seybold 2007)
The biology of belief (Giovannoli 2000)
Sacred or neural? (Runehov 2007)
Mind, brain and the elusive soul (Graves 2008)
Psychiatry and Religion (Bhugra 1997)
Current approaches in the cognitive science of religion (Pyysiäinen & Anttonen 2002)
The believing primate (Murray & Schloss 2009)
Faces in the clouds (Guthrie 1995)
The naturalness of religious ideas (Boyer 1994)
In gods we trust (Atran 2004)
Why would anyone believe in God? (Barrett 2004)
A cognitive theory of magic (Sørensen 2007)
The Innate Mind (Carruthers, Laurence & Stich 2008)
Supernatural agents (Pyysiäinen 2009)
Minds and gods (Tremlin 2006)

Saludos

30 julio, 2010 21:46  
Anonymous Anónimo said...

ES ABSURDO REDUCIR LA MENTE HUMANA A NEUROCIENCIA. LOS REDUCCIONISMOS CIENTÍFICOS SON VISIONES PARCIALES E IRREALES Y HABITUALMENTE SIMPLES Y ERRÓNEOS DE LA REALIDAD. LA IDEA DE DIOS ES ALGO METAFISICO, POR TANTO NO SE PUEDE PROBAR DE FORMA EMPÍRICA O FÍSICAMENTE ES ILÓGICO Y CONTRADICTORIO. ES COMO SI VAMOS A BUSCAR EN EL CEREBRO UNA LOCALIZACIÓN PARA LA IDEA DE VERDAD, ES DECIR, QUE COMO ESTA ES PRODUCIDA POR UNA FUNCIONALIDAD DEL CEREBRO POR TANTO NO EXISTE COMO TAL. LA NEUROCIENCIA PECA DE METERSE EN TERRENO METAFÍSICO SIN SABER, QUE ES UN CAMPO PURAMENTE FILOSÓFICO YA QUE NO ES EMPÍRICO.

POR OTRO LADO UNA PERSONA CON UN CEREBRO SANO PUEDE ACTUAR DE FORMA INMORAL NO SÓLO POR LA ACTIVACIÓN DEL CORTEX PREFRONTAL SINO POR LA SITUACIÓN A LA QUE SE ENFRENTA. ES DECIR QUE SI A UN SUJETO EN UNA SITUACIÓN AISLADA SE LE ACTIVA ESA ZONA DEL CORTEX SU CONDUCTA NO SERÁ NECESARIAMENTE MORAL O INMORAL. LA MORALIDAD O NO DE SU ACTO ES DETERMINADA POR LAS CONSECUENCIAS QUE PUEDA TENER POR EJEMPLO SOBRE OTRA PERSONA. ES DECIR QUE REDUCIR LA MORALIDAD A BASES NEUROBIOLÓGICAS ES ABSURDO, IRREAL Y DE UNA GRAN POBREZA INTELECTUAL.

PARA TERMINAR UNA PREGUNTA SE SUPONE QUE DIOS HA SIDO TRADICIONALMENTE ALGO SAGRADO, DIVINO Y ALGO SUBLIME Y HERMOSO PARA EL HOMBRE ¿NEGAR SU EXISTENCIA SERÍA INMORAL? ¿ESTARÍA BIEN NEGAR LA EXISTENCIA A ALGO SAGRADO, HERMOSO Y BELLO?
¿SON LAS PERSONAS QUE HABLAN DE SU INEXISTENCIA POR TANTO INMORALES?¿QUE ES LO QUE DETERMINA SU OPINION INMORAL, SU ACTIVACIÓN CEREBRAL?

18 agosto, 2010 04:28  
Blogger Antonio Chávez S.S. said...

«Anónimo»:

Acuerdo en que Dios sea un asunto metafísico o de cualquier otro campo trans-científico, y por ello mismo: en términos físico-científicos, no hay evidencia de su existencia.

Y en principio, en metodología empírica importa poco si un supuesto referente se define como «metafísico». Interesa si se puede así testear su supuesta existencia extra-lingüística.

En realidad, lo absurdo sería pensar que hablar de «la mente» en términos neurales signifique «reducirla». Al contrario, se trata de un asunto enormemente complejo, aunque para nada metafísico; o sea, mucho más complicado que pensar que la mente simplemente está afuera del cerebro.

Ahora bien, las mismas consecuencias de los actos también son asuntos neurocientíficos (p.ej. su evaluación para modificar nuestra conducta).

Y pensar a Dios como «hermoso para el hombre» (aunque no creo que lo vieran así los cananeos) o negarlo, también son eventos neurales.

Saludos

18 agosto, 2010 15:03  
Anonymous Pablo said...

Algunas religiones nos enseñan que al conocimiento de la existencia de Dios se llega tanto a la luz de la fe, extraña para la ciencia, como a la de la razón, estandarte de la misma. Y yo así lo creo. Dios puede darse a conocer a través de revelaciones inefables, al igual que se puede llegar a una conclusión sólida sobre la probabildad de la existencia de Dios a través del método o camino discursivo científico.

Tampoco veo incompatibilidades entre los fenómenos cerebrales, lobulares, neuronales.. y la experiencia divina o la creencia que refieren muchos sabios y creyentes. Todo ello forma parte de una Realidad; son parciales pero difíciles de no tener en cuenta. A esto creo que se referían con tratar la mente exclusivamente en términos neuronales, que es reduccionista, al no contemplar otras dimensiones de la mente como ente o fenómeno del ser humano.

A Ximena me atrevería a recomendarle algún autor científico español, como Francisco J Rubia (La conexión divina), y libros considerados sagrados o de inspiración divina como pueden ser el Tao Te King o La Biblia. Al menos habrán de considerar su existencia, su mensaje, su Historia, sus derivados, su misterio.. como evidencias empíricas, es decir, existen por sí mismos, aunque es comprensible que a Aquél al que se refieren, como la mayoría de las veces en ellos mismos se constata, sea algo más incognoscible, y al mismo tiempo familiar y cognoscible.

¡El valor de la paradoja! Como afirma el Tao Te King, y pocas sentencias me han impresionado tanto por su profundidad y su certeza.. "Ciertamente, la Verdad parece su opuesto".

Un saludo,

Pablo

20 agosto, 2010 02:23  
Anonymous Anónimo said...

¿es posible encontrar evidencia de algo que no es empírico de algo que no es físico? Imposible por pura lógica.

¿existe lo incuantificable? ¿algo que no se pueda medir? ¿el "quien" es cada una de nuestras mentes se puede cuantificar? ¿existen dos mentes iguales?

¿es la ciencia y la materia un producto del lenguaje? ¿qué es la materia?

20 agosto, 2010 12:30  
Anonymous Anónimo said...

¿tiene la ciencia una base cerebral? Si así es ¿existe la ciencia?

20 agosto, 2010 12:41  
Anonymous Anónimo said...

"La ciencia es humildad en la búsqueda de lo verdadero y en cuanto pierde esa humildad no deja de ser otra forma de embaucamiento".


¿es humilde demostrar cientificamente la existencia de Dios, algo infinito y no físico?

22 agosto, 2010 16:44  
Anonymous Anónimo said...

Dios Sobrenatural? Dios es la naturaleza misma, es esa organizacion que por ejemplo combina la materia y que crea seres milagrosos como tu y yo; es el espacio que parece vacio y que permite que en el se condense el todo visible; es el patron que rige al todo infinitamente mayor y menor a nuestra percepcion y limites. Dios es ciencia es la gran teoria cientifica de la cual derivan todas las teorias, es el principio que contiene a todo, un todo que funciona, fluye, sucede mas alla de nuestras incomprensiones. Una enzima de nuestro organismo posee una cierta inteligencia que de alguna forma le permite cumplir su funcion, pero no creo que le alcance para saber de lo que forma parte, su realidad no se lo permite, y su realida es nuestra realidad, y nuestra realidad es la suya. Saludos y Gracias! Diego.

26 agosto, 2010 09:34  
OpenID César said...

"Frente al mal que hay en el mundo existen dos respuestas: o Dios no puede evitarlo, o no quiere evitarlo. Si no puede, entonces no es omnipotente y, por lo tanto, no es Dios. Y si no quiere, entonces no es bondadoso y, por lo tanto, no es Dios."
Epicuro, 2300 AC

28 noviembre, 2010 08:53  
Blogger Miquel said...

Estoy de acuerdo con César. Pero, ¿que hay de la idea de un Dios como lo entendia Spinoza, y más tarde Einstein?. Dios reflejado en la armonia del Universo.

Por cierto, ¿alguien sabe como conseguir el libro de Crick " La búsqueda científica del alma. Una hipótesis asombrosa" No logro encontrarlo, a pesar de tratarse de alguien tan importante.
Gracias. Un saludo

23 diciembre, 2010 18:25  

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