12 enero 2006

Abducidos en Magonia



No, no estamos secuestrados en la ciudad mágica situada entre las nubes donde los campesinos franceses del siglo IX creían que vivían los brujos tempestarios. En realidad el título hace referencia al último apunte que Luis Alfonso Gámez ha anotado en su bitácora Magonia: Abducidos. El apunte surge de una entrevista que Gámez realizó a la psicóloga Susan Clancy para el periódico El Correo. Dicha entrevista sirve de excusa para comentar los mecanismos neuropsicológicos que diferentes investigadores, como Clancy o Christopher French, proponen para explicar las experiencias de supuestas abduciones (sin tener que recurrir a la hipótesis fráncamente menos verosimil de que dichas abduciones sean reales). Estos mecanismos incluyen los episodios de parálisis del sueño y la creación de falsas memorias en muchos casos inducidas por hipnosis (tema pendiente en esta bitácora).

Precisamente el objetivo original de Clancy era mostrar que la hipnosis no es una herramienta válida para la recuperación de memorias, supuestamente reprimidas, de experiencias traumáticas como los abusos sexuales en la infancia, por lo que no puede ser utilizada para probar la existencia de dichos abusos (por ejemplo en un proceso judicial). Para ello utiliza al grupo de personas que afirman, tras una sesión de hipnosis, haber recuperado la memoria de su abdución por alienígenas como grupo control de comparación, pues el acontecimiento del cual han recuperado la memoria es manifiestamente improbable que haya realmente ocurrido. Quizás se le pueda criticar a Clancy que, teniendo en cuenta este objetivo original de sus investigaciones, haya derivado su interés hacia las abduciones hasta el punto de publicar un libro sobre el tema. Pero sería una falacia utilizar esto para argumentar que sus conclusiones sobre las experiencias de abducciones son incorrectas. Como también sería una falacia afirmar que son falsas dichas conclusiones porque Clancy utiliza como premisa la imposibilidad de las abduciones. Tanto la parálisis del sueño como la creacion de falsas memorias son fenómenos neuropsicológicos bien estudiados que pueden sufrir todos los individuos sin que ello sea síntoma de ninguna patología. Si a estos dos fenómenos añadimos los errores de percepción sensorial que todos podemos también sufrir, y las alteraciones en el funcionamiento de las áreas cerebrales implicadas en situar nuestro cuerpo en el tiempo y en el espacio (corteza parieto-temporal), quedan explicadas virtualmente todas las experiencias paranormales que narran de forma sincera muchos individuos (el resto simplemente miente). Y por supuesto, el contexto cultural determinará la categoría en la que se encuadre dichas experiencias (abduciones, extasis místico, ...).

Pero lo que no deja de sorprender es el tipo de argumentos utilizados por los críticos de las investigaciones escépticas. Y los comentarios al apunte de Gámez son un buen muestrario (las cursivas son mías): "Se ve la pobreza de pruebas en contra y la enorme tendeciosidad de estas personas [Clancy y Gámez] por tratar de negar tan bobamente lo que no se puede negar ni afirmar." "Pero que narices tendra que ver la paralisis de sueño con abducciones. No mezcleis churras con merinas." "Bonito es ver como algunos se tragan los estudios falsamente cientificos de una niñata." "Como que todos los abduccidos son personas con trastornos del sueño...... vamos hombre eso no te lo crees ni tú." "Pues yo puedo ser fantasioso de echo me gusta mucho la ciencia ficcion etc etc y jamas me han abducido sin embargo paralisis por sueño si me ha sucedido lo que pasa que ahora la niña escribe un libro y asi se forra que de eso trata este mundo de forrarse a toda costa." Todo se resume a este catálogo de, digamos, falacias de libro, más las supuestas pruebas de las visitas extraterrestres que no incluyen, claro, evidencias físicas que puedan sera analizadas, sino simplemente testimonios (lo que nos remite otra vez al párrafo anterior).

Y yo me pregunto, tener la mente abierta (supuesta cualidad de los defensores de lo paranormal), ¿consiste exclusivamente en aceptar como probable lo imposible? ¿O no es más bien sinónimo de aceptar diferentes posibilidades de explicación de un fenómeno en base a la existencia de evidencias objetivas y contrastables? En realidad el sentido de esta bitácora es precisamente acercar esas posibles explicaciones alternativas (y más verosímiles) a aquellos que comparten con nosotros la segunda definición de mente abierta.

Lupe

PD: Si he pecado de soberbio, que el señor me perdone.

4 Comments:

Anonymous Macías P. said...

Es típico. Esta mujer ha decidido estudiar un fenómeno común empleando la metodología correcta. Y eso pone nerviosos a muchos.
Algunos se cabrearán porque se pone en tela de juicio su sólida fé y los "sólidos argumentos y pruebas" en los que está basada. Otros, en cambio, verán que está en peligro su pan.
Una respuesta así de violenta suele indicar que el artículo da en el clavo.

12 enero, 2006 13:06  
Blogger AGRA said...

Para conocer la verdad es imprescindible tener la mente abierta, pero tiene que ser una mente crítica, que en otras palabras significa que utiliza "filtros". ¿Qué filtros? No se me ocurre otro más útil que el del método científico... mientras no se demuestre lo contrario (esto no es un dogma).

Me parecen muy curiosos los comentarios a los que hace alusión Lupe en su anotación. Ante el fenómeno de las abducciones me parece lógico que una de las explicaciones que se oferte (y probablemente no la única posible) sea una alteración en la percepción de la realidad, de la que es único responsable nuestro cerebro. Esto puede pasar en condiciones fisiológicas (bajo los efectos de una droga o una situación de estrés agudo) o patológicas (una lesión cerebral). Pero puede pasar, ¡y pasa! Y entonces nuestro cerebro ,o sea nosotros, percibimos algo que no es real (realidad intersubjetiva). Hay mil pruebas de que esto puede ocurrir. Una de las pruebas de que esto pasa es que, las alteraciones de la percepción de la realidad, pueden ser provocadas estimulando artificialmente la corteza cerebral.

En este sentido yo creo que los argumentos que refieren a alteraciones de la percepción (por ejemplo, parálisis de sueño) parecen una buena hípótesis para explicar el fenómeno de las abducciones, ¿o no? ¿Hay alguna otra mejor? ¿No es más asumible esta hipótesis como la correcta que la existencia real de extraterrestres que nos visitan y capturan, de lo que no se aporta ninguna prueba contrastable? Este razonamiento no es más que un filtro lógico y que en otros contextos utilizamos con asiduidad.

Lo que ocurre es que tenemos la humana costumbre de utilizar distintos raseros (filtros) cuando escudriñamos la realidad de ahí fuera, inconscientemente o porque nos interesa. A mí me encantaría que existieran extraterrestres, de verdad, pero no parece que existan, ¡aunque yo quiera! Si me obceco en que deben existir porque encaja en "mi visión del Universo" es cuando surgen los argumentos del tipo: "Qué tendrán que ver las parálisis del sueño con las abducciones" "No mezcleis churras con merinas", etc. En otras palabras, algo así como decir "el fenómeno de las abducciones no se puede explicar de esa manera PORQUE A MÍ NO ME LO PARECE ó PORQUE LO DIGO YO ". ¿Esto es mente abierta para entender la realidad? Estos son los argumentos de peso utilizados, todo hay que decirlo, en temas tan manidos como la existencia de Dios o algunas medicinas alternativas.

Tito

17 enero, 2006 19:49  
Anonymous Anónimo said...

porque mi mente posee poderes de dirigir o destruir,y no consigo hacerme rico,pero puedo destruir el planeta.Esta en mi desicion que el planeta siga o desaparesca,pero dinero nada.

03 marzo, 2007 13:23  
Anonymous Anónimo said...

este esmi correo
sentidocomun69@yahoo.es

03 marzo, 2007 13:24  

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